EMovere
FASE III EVALUACIÓN
3.1. Recogida de resultados de las actuaciones y cotejo con indicadores y su valor de referencia
3.2. Estudio de desviaciones y sus causas
3.3 Conclusiones realizadas por los participantes
Tras el estudio realizado sobre riesgos psicosociales en el ámbito educativo y laboral, una vez recogidos los resultados de las actuaciones, y realizado el estudio, a modo de resumen se establecen las siguientes pautas de prevención diferenciadas para estudiantes y trabajadores, atendiendo a sus características particulares.
En el ámbito educativo, los estudiantes enfrentan cada vez más altos niveles de estrés académico, presión por el rendimiento y sensación de aislamiento, lo que puede afectar no solo su desempeño, sino también su bienestar emocional. Como señala Fernández-Castillo (2012), “el estrés académico es uno de los principales predictores del malestar psicológico en jóvenes universitarios”. Por ello, en este apartado, se proponen unas pautas importantes con el propósito de contribuir a la creación de entornos académicos y profesionales más saludables, seguros y humanos, donde se priorice el bienestar integral de las personas y se reduzcan las causas estructurales del malestar psicosocial:
En el entorno laboral, los principales factores de riesgo incluyen la sobrecarga de trabajo, la ambigüedad de rol, la falta de reconocimiento y la escasa autonomía. De acuerdo con la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA, 2021), “el estrés relacionado con el trabajo es uno de los problemas de salud más comunes en Europa y tiene consecuencias económicas y humanas significativas”. Las pautas preventivas recomendadas incluyen:
El uso del CoPsoQ permite identificar con precisión las áreas de riesgo psicosocial y adaptar las intervenciones según las necesidades del colectivo. Tal como afirma Moncada (2014), “la prevención de los riesgos psicosociales requiere un enfoque participativo y sistémico que integre todos los niveles de la organización o institución educativa”. Por ejemplo, enriquecer el contenido del trabajo mediante la movilidad funcional hacia puestos de mayor responsabilidad o a través de la reorganización de los procesos, ampliar la capacidad de decisión de los trabajadores en el desarrollo de sus tareas, diseñar el trabajo para que se realice en equipo, flexibilizar la jornada laboral considerando tanto las necesidades productivas como las de los propios trabajadores, mejorar las competencias y conocimientos para fomentar una gestión participativa, aumentar la capacidad de los trabajadores para influir en los cambios de sus condiciones laborales, reconocer el buen desempeño, introducir herramientas y recursos más eficientes, adaptar la planificación... Todas estas transformaciones conllevan también cambios en la política general de la empresa, así como en el papel que desempeñan los directivos, mandos intermedios y el conjunto de los trabajadores.
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Gestión del tiempo académico: talleres sobre organización personal, uso de agendas digitales y técnicas de estudio consciente, para reducir la procrastinación y la sobrecarga.
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Acceso a servicios de salud mental: implementación de programas de consejería psicológica, grupos de acompañamiento entre pares y espacios de escucha activa.
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Fomento de habilidades socioemocionales: mediante actividades formativas en comunicación, empatía, autorregulación y resiliencia.
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Promoción de la participación y el sentido de comunidad: a través de tutorías colaborativas y actividades extracurriculares que refuercen el vínculo entre alumnos y docentes.
o Revisión estructurada de tareas y roles: auditorías internas periódicas para redistribuir la carga laboral y asegurar claridad en las funciones.
o Mejora del clima organizacional: promoviendo estilos de liderazgo participativos y canales de comunicación transparentes.
o Programas integrales de bienestar: implementación de sesiones de mindfulness, pausas activas, actividades físicas y asesoramiento psicológico in situ.
o Políticas de conciliación trabajo-vida personal: horarios flexibles, jornadas adaptadas, derecho a la desconexión digital y modalidades de teletrabajo donde sea posible.
Tras el estudio realizado sobre madurez vocacional y planificación estratégica, una vez recogidos los resultados de las actuaciones, y realizado el estudio, a modo de resumen se establecen las siguientes consideraciones y resultados importantes
CONSIDERACIONES A TENER EN CUENTA
1- Tamaño muestral limitado:
Aunque la muestra (n=78) es adecuada para análisis exploratorios, su tamaño restringe el poder estadístico y, por tanto, la posibilidad de detectar efectos significativos. Esto invita a futuras investigaciones con muestras más amplias.
2- Distribución por género desigual:
La presencia abrumadora de mujeres (88,5%) puede haber sesgado los resultados. Sería pertinente equilibrar esta variable en futuros estudios.
3- El instrumento de evaluación utilizado resultó válido y confiable, permitiendo diferenciar componentes dentro del constructo de madurez vocacional y detectar variaciones antes y después de la intervención.
4- Aunque los resultados no permiten generalizaciones robustas, ofrecen evidencia inicial y prometedora sobre la efectividad de las intervenciones psicoeducativas en contextos formativos reales.
RESULTADOS MÁS IMPORTANTES
1- La intervención educativa tuvo un impacto positivo, aunque limitado, en la mejora de la madurez vocacional, evidenciado por el incremento general de las medias postest, aunque solo una alcanzara significancia estadística.
2- La variable Planificación de estrategias de toma de decisiones fue la dimensión más influenciada por la intervención, alcanzando significancia estadística y un cambio importante según la d de Cohen, y parece ser especialmente sensible al entrenamiento ofrecido.
3- Las ligeras mejoras en autoconocimiento-autoeficacia también refuerzan la idea de que la intervención no solo ayuda en lo técnico o estratégico, sino también en aspectos de autopercepción y empoderamiento personal.
4- Se recomienda la continuidad y expansión del programa de intervención, con ajustes metodológicos (tamaño muestral, equilibrio de género, análisis longitudinal), para consolidar y ampliar los beneficios observados.